odio la universidad

¡A la mierda la universidad! Voy a ser aprendiz de brujo

Desde que entramos a la escuela estamos sujetos a un sistema educativo que nos guía hacia a un patrón de:

Juega y pinta en kinder, termina la escuela, ve a la universidad, trabaja en lo que estudiaste, cásate, vete a Punta Cana, entra en una hipoteca para el auto y la casa, ten hijos, planta un árbol, blablabla y muere.  

 

Okay!

La escuela fue lo básico y fuímos pequeños para tomar decisiones. Pero cuando terminamos el bachillerato ¿No se supone que nosotros elegimos qué hacer?  No. No es tan sencillo como parece. 

Para mis padres bellas artes no fue una opción. Tampoco comunicación. Recuerdo tener 16 años y mis opciones no eran tan «carreras de verdad»: Medicina o cualquier ingeniería. 

Decidí ingeniería comercial

Al terminar la universidad sentía rabia por haber estado cuatro años y medio estudiando algo que no quería realmente. Me recriminaba por haber sido cobarde y no haber renunciado en el segundo trimestre para hacer algo que me apasionara. 

Universidad Católica de Bolivia
Un día normal en la Universidad Católica Boliviana.

Por otro lado, cuando sales de la universidad, te das cuenta de que te prepararon para ser gerente. Pero, a no ser de que abras tu propia empresa (o que heredes una), eso no pasará en un buen tiempo.

Quizás tardes un año o dos en encontrar un empleo que consideres decente. Todo por no tener experiencia previa.

Con esto NO quiero decir que mandes a la mierda la universidad, solo creo que no debería convertirse en una parte primordial y esencial de tu vida.  Quizás un 50% de lo que aprendas en ella te servirá y el otro 50% no. La idea es que te quedes con lo mejor y que el resto lo almacenes en algún lugar de tu cerebro… quizás en algún momento lo utilizarás.

La universidad es como una maratón, puedes participar en ella y/o puedes terminarla.

Universidad de la calle

 

En mi caso la Universidad de la Calle me ayudo a encontrar algunos caminos. Aquellos que son prueba y error. Como describe Martin Ruegenberg en su artículo Soluciones, no títulos, no debería ser primordial tener una cartulina, antes de tener un conocimiento que se convierta en tu valor agregado.

En mi caso, plantear estrategias útiles y creativas, o hasta redactar un email, no lo aprendí en la universidad, pero si algo puedo rescatar de ella es que todas las matemáticas que vi me ayudaran a moldear mis pensamientos. Por eso creo que es mejor quedarse con lo mejor que uno aprende en cada lugar y en cada momento. 

No debería haber excusas como: No puedo porque la universidad, no tengo tiempo por la universidad, cuando termine la universidad lo voy a hacer, etc.

Haz cosas que te apasionen o te llenen de satisfacción. No hablo de jugar fútbol o ir al gym. Puedes hacer un voluntariado, un intercambio o atreverte a emprender alguna pequeña iniciativa. En el camino te darás cuenta que podrás relacionar y conectar puntos que aprendiste en el aula con experiencias que tuviste en XYZ lugar. 

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4 comments on “¡A la mierda la universidad! Voy a ser aprendiz de brujo

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