piratería vs copyleft

¡Bendita sea la piratería! Abracemos el acceso al conocimiento.

Durante un tiempo estuve en Alemania y detestaba no poder acceder a varios vídeos en YouTube. Estaba acostumbrada a Bolivia donde no hay restricciones de contenidos, pero la realidad es que en muchos países donde hay más control y conocimiento del potencial y uso de Internet, chapan muchos vídeos e información por el tema de derechos de autor  o copyright

Quizás en otros países económicamente desarrollados, donde la clase media tiene un poder adquisitivo alto, el tema de copyright no es un problema, pero en la mayoría de países de Latinoamérica o África la piratería resulta vital para el acceso al conocimiento.

Un fabuloso ejemplo que puedo contarles, es acerca de un amigo que dejó boquiabiertos a los directivos del Centro de Incubación de Empresas de Base Tecnológica del IPN en México. Mi amigo Ronald contó su historia de cómo logró desarrollar la fórmula de unas baldosas de caucho reciclado con las cualidades que ahora tienen.

Les contó a los directivos que lo había visto cómo lo hacían en Turquía: Cómo hacían las mezclas, qué materiales usaban, etc. Los directivos sorprendidos le hicieron dos preguntas a la vez:

 ¿Cuánto te costo la patente?

¿Cómo fuiste hasta Turquía?

Mi amigo, un poco avergonzado, respondió: No. Youtube. Lo ví en Youtube.

¿Se imaginan si este chico viviera en Alemania y no pudiera acceder a este contenido?

Quizás no hubiera podido pagar una patente de miles de dolares, por lo que hubiera tardado mucho tiempo en hacerlo; tampoco quiere decir que gracias a Youtube tienen el producto como tal, tuvieron que adaptarlo a las condiciones climáticas de Bolivia.

¿Se imaginan si no tuviéramos piratería en Bolivia? 

Ciertamente leeríamos menos. Aquí es toda una odisea conseguir libros y los libros originales que llegan a Bolivia son más caros que en Europa o Estados Unidos. La clase media no puede acceder a libros originales. La solución: Del original a la fotocopia.

Con esto no quiero decir que apoyo el comercio negro, cualquier comerciante de la cancha deberían pagar impuestos, pero estos pagarían un 16% sobre la economía a la que pertenecen, no a una corporación que tiene otro contexto.

Con lo que sí estoy de acuerdo es con la lógica del conocimiento libre y abierto. Eso que llaman copyleftCreo que siempre y cuando se respeten los derechos de los creadores y se los mencione, no tendríamos porque alarmarnos.

Si quieren saber más sobre copyleft/piratería les dejo este vídeo que encontré en el Blog de Comunicacionabierta.net  que nos dice «Los piratas de DVD de Perú tienen un gusto exquisito» 

Si te gustó =) ¡Comparte!
  1. Interesante tema para debatir!!!

    Y me sumo al movimiento Copyleft, la información ya no es poder para uno, sino que es para todos y compartirla es el mejor gesto que hay.

    Un saludo grande!!!

    • gatoemprendedor

      Hey Mariano, un beso enorme antes. Gracias, me alegro que me hayas leído 🙂 y siento responderte recién, estuve por el campo-altiplano.
      Vi que estuviste por cocha para un matrimonio, que pena que no hayamos quedado para un cafe.
      Tengo casi listo el artículo para tu blog, espero que te vaya a gustar, lo termino hoy y te lo envío!!

  2. Personalmente soy contrario al sistema de copyright, por supuesto estoy a favor de que la gente que crea e innova logrando cosas valiosas como música, películas, diseños o inventos sea bien remunerada, y si se hacen millonarios pues mucho mejor, (estoy a favor de pagar entrada para ir a un concierto, para ver una película, para usar un servicio en internet, etc.) pero el sistema de copyright actual es por demás defectuoso:
    – Afirma que sin derechos de autor se desincentiva la investigación, la innovación y la creación de nuevas obras, cuando la evidencia indica lo contrario, hay mayor innovación en entornos que no otorgan monopolios (es común que estudios cinematográficos boicoteen o perjudiquen personajes cuando pasan a dominio público).
    – Los plazos de protección son demasiado largos, y muchas veces se logran prolongar con lobby político (el caso de Mickey Mouse es emblemático, su creador murió en 1966, debía pasar a dominio público en 2003, pero como Disney Company aportó millones a la campaña de Clinton lograron que se amplíe el plazo).
    – Los mayores beneficios no van a los creadores, van a terceros, herederos, apoderados, corporaciones, etc. (El creador de Sherlock Holmes, Sir Arthur Conan Doyle murió en 1930, sus apoderados lucraron sin esfuerzo hasta que un juez les puso un alto hace un par de años, solo por ese motivo es que se lograron hacer las películas de Guy Ritchie).
    – Se permite registro de patentes sobre invenciones que aún no han sido creadas (viajar en el tiempo no es posible pero ya hay patente de máquina del tiempo).
    – Han proliferado los trolls de patentes, organizaciones cuyo modelo de negocios es adquirir patentes sin intención de producir o crear, esperando la oportunidad de demandar judicialmente a otras empresas que sí producen y llegar a acuerdos monetarios extrajudiciales (agarrate porque esto también lo patentaron http://bit.ly/1jQ5Na2).
    – Se permiten persecuciones casi inquisitorias sobre la base de supuestos y datos falsos (las discográficas, estudios cinematográficos, empresas de tecnología, etc. lloran por los supuestos millones que dejan de ganar por la piratería, según sus «estimaciones», hacen demandas millonarias por descargar una canción o usar un programa crackeado y sin embargo nunca habían sido tan prosperas como hoy.

    El copyright se creó para proteger la propiedad privada de los innovadores y creadores, pero tiene un error de concepto intrínseco por el cual no funciona, ya que al contrario de un bien material, una idea no es escasa (que tú tengas una idea no impide que yo tenga la misma idea, o que tú tengas una idea no implica que la idea de otra persona desaparece) y no es algo material sobre lo que se pueda reclamar propiedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.